Contáctanos en el teléfono 660 32 78 21 o por e-mail: info@lasmodernas.es

Entrevista a Mariana Eguaras

Mariana Eguaras es seguramente una de las personas que mejor conocen el mercado editorial y los entresijos de la producción de libros en la actualidad. Afincada en España desde 2007, ha trabajado durante más de 15 años en diversos departamentos editoriales, y en la actualidad dirige su propia consultoría editorial. Las Modernas hemos tenido el enorme placer de charlar con ella y aprender un poco más sobre el negocio editorial.

MarianaEguaras_logo1. Te dedicas al mundo editorial desde hace más de 15 años, y en este tiempo has hecho un poco de todo. ¿Cuál es el aspecto de la edición con el que más disfrutas?

En realidad disfruto con todos aspectos de la edición, pero si tengo que destacar uno sobre los demás es «dar vida a una publicación». Para mí representa un desafío tener una obra entre manos y comenzar a pensar qué se puede hacer con ella —por decirlo de una manera amplia—, cuáles son las vías de publicación y comunicación posibles, cómo coordinar todos los aspectos de la producción de esa obra (diseño exterior, maquetación, corrección, unificación de estilos, etc.) y sacarlos adelante yo misma o con mis colaboradores.

2. ¿Cómo definirías, de manera breve, qué es una consultoría editorial? ¿Qué servicios puede encontrar el potencial cliente o usuario en tu página?

La consultoría es el asesoramiento en un área específica, en este caso, yo la ejerzo en el ámbito de la edición y publicación de libros, en el sector editorial.

Hace aproximadamente una década cuando un autor acababa de escribir un libro la única opción con la que contaba para publicarlo era enviar el manuscrito a una editorial. Esta situación ha cambiado y seguirá cambiando, ya que la popularización de Internet ha puesto al alcance de todos diferentes formas de edición y publicación de obras, incluidos los libros. La clave está en saber hacerlo bien y coordinarlo con las necesidades concretas que tenga el autor (sea una persona, una institución o una empresa). El abanico de posibilidades que ofrece Internet es tan amplio que aquello que a priori parece una ventaja puede llegar a transformarse en una dificultad.

Mediante la consultoría editorial lo que se pretende es asesorar sobre todas las herramientas y procesos necesarios para editar, publicar y comunicar una publicación, siempre en relación a las necesidades del autor.

3. ¿Cuál es el perfil más habitual de cliente de una consultoría editorial? Me imagino que habrá un poco de todo, pero ¿existe algún tipo de usuario que se acerque más a menudo a buscar estos servicios?

Quienes más consultas realizan sobre asesoramiento son los autores independientes, algunos de los cuales recién comienzan a familiarizarse con el mundo de la edición. En cuanto a servicios editoriales, nuestros principales clientes son instituciones no relacionadas con el sector del libro, empresas de servicios editoriales y, por supuesto, editoriales.

4. A Las Modernas nos encanta el blog que escribes en tu página (http://marianaeguaras.com/blog/) porque abordas una amplia variedad de temas, desde cuestiones legales para autores, hasta pequeños trucos para el uso de herramientas gráficas como Indesign, pasando por consejos de comunicación corporativa o análisis del proceso editorial. Es un blog muy completo y muy ameno. Por tu experiencia, ¿cuáles son las cuestiones que más preocupan a los editores, y cuáles son aquellas que más consultan los autores?

Desde mi punto de vista, a los editores lo que más les preocupa es la edición digital y todo lo que ella implica y circunscribe, que no es poco. Porque aparecen nuevas modalidades de edición, porque está en constante transformación y porque además la edición digital posee una estrecha relación con los cambios tecnológicos y depende de la tecnología, una ciencia a la que algunos actores del sector editorial les cuesta asimilar e incorporar en sus modelos de negocios. La piratería es otro de los temas preocupantes junto al hecho de encontrar un modelo de negocio rentable para la edición digital. Para mí esto último es el gran desafío del sector editorial frente a la edición digital.

Los autores tienen diferentes preocupaciones según tengan la posibilidad de publicar con una editorial o bien de hacerlo por su cuenta. En el primer caso, el contrato editorial constituye la primera preocupación, ya que es el instrumento legal que vincula al autor con la editorial y en él se estipula todo lo relacionado con la producción y publicación de una obra: modalidades de edición, porcentajes por derechos de autor, promoción de la obra y del autor, y un largo etcétera.

Los autores que se autopublican, en cambio, necesitan conocer qué servicios son necesarios para publicar un libro, con qué herramientas cuentan para hacerlo, cuáles son las plataformas de autopublicación disponibles y cuál les conviene más, cómo establecer acciones para promocionar la obra, etc. Lo que más valoran es la experiencia que has tenido y que la compartas con ellos, y que puedas ofrecerle información y respuestas a cada una de sus inquietudes.

Ganar visibilidad para un libro es una preocupación compartida por editoriales y autores, tanto para el libro impreso como para el digital.

5. El fenómeno de la autoedición, que lleva creciendo desde hace muchos años, ha alcanzado unas cotas de independencia y autogestión increíbles a partir de la proliferación del e-book. Prácticamente cualquier persona con tiempo y unas habilidades mínimas puede crear su propio libro y subirlo a una plataforma desde la cual comercializarlo. ¿En qué medida ha afectado esto a los profesionales de la edición (correctores, maquetadores, diseñadores…)? ¿Percibes una sensación generalizada de que las labores profesionales de edición ya no son tan necesarias, o de que cualquiera puede llevarlas a cabo?

Cualquiera puede realizar lo que se proponga, en el ámbito que sea, el quid es saber cómo hacerlo y hacerlo bien, además de contar con el tiempo para ello.

Es prácticamente imposible que un autor sepa hacer y pueda hacer todos y cada uno de los procesos que intervienen en la producción, publicación y comunicación de un libro, además del tiempo que lleva aprender y realizar todos estos procesos. Lo que valoran muchísimo los autores es que alguien los acompañe en llevar a cabo estos procesos y los asesore. En este punto los profesionales de la edición tienen una gran oportunidad, siempre que no se centren en un solo servicio, ya que los autores necesitan profesionales que les ofrezcan una solución integral. También es cierto que un mismo profesional de la edición no puede realizar todas las tareas. Por ejemplo, en mi caso no poseo habilidades para traducir una obra y por ello cuento con traductores que colaboran conmigo en esta tarea; también puede pasar que el volumen de trabajo sea tal que no lo pueda asumir una sola persona o dos, y por eso es vital saber rodearse de colaboradores. Para mí son un activo muy importante con el que cuento cuando necesito ayuda y, a su vez, ellos también saben que pueden contar conmigo cuando lo necesiten.

Por otro lado, considero que los profesionales de la edición no tienen que apuntar solo al sector del libro. Cualquier sector que utilice el lenguaje como herramienta —que son todos, ya que todos necesitan darse a conocer y comunicar sus productos y/o servicios— constituye una oportunidad de trabajo.

Con la cantidad de información, productos y servicios que hay disponibles observo que es cada vez más necesario contar con profesionales que aporten conocimiento y know-how. Para explicar esta situación a los autores algunas veces hago parangón con el trabajo de un fontanero: es muy probable que si en casa tenemos un problema de cañerías podamos solucionarlo por nuestra cuenta, pero lo que no sabemos es si en el transcurso de la reparación nos surgirán inconvenientes extras, si el trabajo nos saldrá bien, el tiempo que demoraremos en hacerlo y, finalmente, si lo hemos hecho bien y el problema está arreglado. Algo similar sucede con el libro…

MarianaEguaras6. Los autores se quejan muchas veces de que las editoriales tradicionales no disponen de la voluntad real de valorar sus obras, ya que buscan fórmulas narrativas estandarizadas o excesivamente seguras, y de que la publicación por ese medio es realmente difícil, si no imposible. Sin embargo, ¿no cabría preguntarse también si no sería necesario que alguien valorase la calidad de ciertas obras autopublicadas plagadas de incongruencias, errores ortográficos y gramaticales y de un escaso valor artístico? Por otro lado, ¿crees que es verdaderamente difícil ser publicado en una editorial tradicional?

La calidad en cada uno de los procesos de edición y publicación es necesaria —como en cualquier otro proceso— por la sencilla razón que al contar con ella las posibilidades de cualquier libro de obtener visibilidad aumentan, sea un libro publicado por el propio autor o por una editorial. Si cuentas con un libro que posee una buena historia y el libro posee un diseño y una maquetación acordes, pero no se sabe comunicarlo y promocionarlo, no funcionará. Lo mismo sucede al revés, si se hace una estrategia de marketing y se lo promociona a lo grande, pero el contenido del libro no interesa, está mal escrito y/o mal «empaquetado», más temprano que tarde los lectores lo evidenciarán, lo comentarán y el libro dejará de venderse en poco tiempo

El valor artístico es un concepto controvertido, lo mismo cuando se habla de buena o mala literatura ¿qué consideramos por valor artístico o qué entendemos por buena o mala literatura? Un libro puede poseer un escaso valor artístico porque ha nacido para ser práctico, para informar o para entretener. En cuanto al contenido, hay libros para diferentes públicos y aquel que resulta ameno para algunos lectores puede ser aburrido para otros; sí en todos los casos deben ser cuidados el lenguaje y la ortografía, el diseño y la maquetación, y la forma de comunicar y promocionar el título.

En la situación actual de la edición en España, sí es difícil que las editoriales acepten manuscritos de autores noveles para publicar. Considerando el mercado, hay una sobreoferta de escritos por encima de la capacidad de publicación de una editorial y esto hace que cualquier sello no cuente con el tiempo y los recursos para valorar las nuevas obras. No es que las editoriales no quieran saber de autores nuevos, es que no pueden, no tienen capacidad para asumir la avalancha de propuestas que reciben. También hay que considerar que hay autores que no se toman el trabajo de investigar a qué editorial están enviando su obra para ser valorada y desparraman su manuscrito en varias de ellas. Antes de enviar una propuesta de publicación a una editorial se debe estudiar y analizar su catálogo e identificar en cuál editorial encajaría el libro; no se puede enviar una novela negra a una editorial que publica libros de ensayo. Por supuesto que dirán que no les interesa el libro o directamente no contestarán, con toda razón y lógica. Además, hay que saber preparar la propuesta para las editoriales: una carta de presentación que contenga información muy concreta, una sinopsis del libro con determinadas características, etc.

Por otro lado, la editorial prefiere apostar por autores que les ofrecen más posibilidades de vender libros que otros. Es decir, un autor con presencia mediática, que cuenta con seguidores, posee actividad en las redes e interactúa con sus lectores, etc., es más atractivo que quien no tiene presencia ni actividad online. Estas características son una especie de garantía de que el autor colaborará ampliamente en la difusión del libro y se estima que se venderán más libros por la comunidad de seguidores que el autor ya tiene. Por ello es importante que los autores independientes que desean publicar con una editorial trabajen a conciencia su identidad online y sepan armarse de una «tribu» de seguidores. Ahora bien, lo anterior aplica siempre y cuando el autor no «se olvide» de escribir, de documentarse ni de trabajar la técnica, entre muchos otros factores. Un hecho contrastado es que varios sellos editoriales están ofreciendo contratos de edición a autores independientes al ver que su libro en formato ebook recibe comentarios favorables en Amazon.

7. ¿Cuál sería tu consejo para una persona que ha escrito un libro y desea autopublicarlo y venderlo? ¿Qué pasos le recomendarías que diera en primer lugar? Y ¿le aconsejarías que se autopublicara en papel o en libro electrónico?

Primero que haga valorar su obra por un lector profesional (no vale la opinión de un amigo) porque tal vez tenga que hacer cambios o adecuaciones. Segundo: efectuar una corrección ortotipográfica y de estilo de la obra. Una vez que la obra esté pulida llega el momento de pensar en el formato y efectuar la maquetación del libro y el diseño exterior del mismo. Publicar en digital solamente o también en papel dependerá de lo que desee el autor. Este debe pensar que el libro físico tiene limitaciones en cuanto a producción y distribución: un e-book es relativamente fácil que esté disponible en Internet para su venta, no así el libro en papel, aunque con la impresión bajo demanda cada vez es más sencillo que una obra llegue a varios puntos geográficos. Una posibilidad es comenzar con el libro digital y, según cómo funcione en el mercado, luego avanzar hacia el libro en papel. También se pueden publicar de forma simultánea, ya que hay plataformas de autopublicación que lo facilitan.

8. ¿Cómo crees que va a ser la relación entre el libro tradicional en papel y el libro electrónico en el futuro? Se ha escuchado mucho que ambos convivirán en armonía, pero ¿ves posible que determinados géneros, o ciertos tipos de publicaciones (como los diccionarios y otras obras de consulta), vayan a desparecer del formato impreso?

Por supuesto que ambos formatos sobrevivirán. Cuando en los medios se indaga sobre si el e-book «matará» al libro en papel me resulta un planteamiento inadecuado y poco analizado. Sí es cierto que el ebook ha transformado el panorama de la edición y de la publicación tal como la conocíamos hasta hace pocos años. Pero ¿acaso desapareció el cine con la irrupción de la televisión? No. Con el libro sucede algo similar. Cada libro y cada género tendrán más cabida en un formato que en otro. Creo que aquellas publicaciones que demandan actualizaciones constantes, como las enciclopedias y los diccionarios, tienen más cabida en el formato digital que en el papel. En el caso de la narrativa dependerá más de la elección de los lectores, si prefieren leer novelas en papel o en una pantalla o de cómo se publique el libro (no siempre está disponible en ambos formatos). Me hace ilusión pensar que el libro impreso explotará más sus cualidades tipográficas y de impresión, que contaremos con libros como objetos bellos a la vista, al tacto y al olfato, para determinados géneros, como los de fotografía, diseño, arquitectura, etc.

9. Hace unos años se hablaba de que en España abrían unas 70 editoriales (aproximadamente) nuevas cada año. Por supuesto, más de la mitad cerraban poco tiempo después. ¿Ha cambiado esta tendencia de crecimiento desmesurado, y de sobre-edición de títulos nuevos, o seguimos produciendo al mismo ritmo? ¿Crees que existe una descompensación entre la oferta y la demanda lectora en España?

Según el informe Panorámica de la edición española 2012, en el año 2012, en España, iniciaron su actividad editorial 368 nuevas empresas, en tanto que 1.100 se dieron de baja y 3.187 son las editoriales activas. Respecto a 2011, más de 8% de las editoriales dejaron de ejercer su actividad y se mantuvo el número de nuevas editoriales. Estos son los últimos datos con los que se cuenta, por lo que 2013 y 2014 aún son un misterio, aunque estimo que la tendencia irá en el mismo sentido. Respecto a la cantidad de títulos nuevos publicados por editoriales, en 2011 se editaron 79.175 títulos, un 4,9% más que en el año anterior, según el informe Comercio Interior del Libro en España 2012. Evidentemente, el sector sigue produciendo libros a pesar de que las ventas han bajado considerablemente. Y esto sin contar los autores independientes que se autopublican, que elevan la tasa de publicación de títulos de buen grado.*

* La entrevista se realizó antes de la publicación de los datos del comercio del sector de libro sobre el año 2013.

 

Sobre Mariana Eguaras

marianaeguarasMariana Eguaras es licenciada en Comunicación Social y Periodismo, Máster en Edición de Publicaciones y Máster en Edición Digital. Ha trabajado en diferentes editoriales e instituciones desde 1998, en las que ha desempeñado tareas como: diseño de publicaciones, gestión de nuevos productos editoriales, correcciones de textos, maquetaciones, contactos con autores e imprentas, administración de presupuestos y derechos, selección de colaboradores, diseño de identidad corporativa, retoque fotográfico, creación y gestión de anuncios, correcciones de pruebas a pie de imprenta, creación de contenidos para páginas web, marketing offline y online, promoción de revistas y artistas… y más cosas. Su consultora editorial ofrece asesoramiento a escritores —tanto a aquellos que desean autopublicarse como a quienes publican a través de una editorial—, instituciones y empresas relacionadas con el sector editorial.

Página web: Mariana Eguaras – Consultoría editorial 

Redes sociales: Twitter – LinkedIn – Facebook – Google+

Filóloga románica, posgrado en Desarrollo de Proyectos Editoriales. Editora y correctora. Ha desarrollado su labor en campos tan diversos como la lexicografía, los textos científicos y médicos, o la literatura de ficción. Es especialista en Literatura Española del Siglo de Oro, ámbito en el que también ha trabajado como editora. Se adapta a todo.

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR