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Entrevista a Carmen Garrido:
«Creo que el arte lleva detrás una intención y hay que ser honesto con esa intención».

Las Modernas hemos tenido una interesantísima charla con la poeta Carmen Garrido (Fernán Núñez, Córdoba, 1978), espléndida escritora y gran amiga. De su mano, hemos querido conocer el estado en que se encuentra la edición de la poesía. Sin estadísticas ni observatorios del libro. Solo una tardecita soleada en Madrid, un cafetito y mucho arte. Que, al final, es lo que cuenta.

hijastra1. ¿Qué interés crees que se tiene actualmente, a nivel editorial, por la publicación de poesía? ¿Cómo es el estado general de las ediciones de este género?

Ahora mismo la poesía está más en crisis que el resto del panorama editorial. Pero por la sencilla razón de que se quiere seguir creando ese mito de que la poesía es solo para unos cuantos iniciados elegidos por los dioses y que solo ellos la entienden. Tenemos que quitar esta idea de la poesía como algo culto, elevado. La poesía, si es buena, tiene que salir de las entrañas del artista, dejando fuera modas, coyunturas o circunstancias sociales. Cuando se hace buena poesía, independientemente del nivel cultural del lector, la corriente fluye. Además, hay algo mágico en la poesía: puede que no se entiendan las circunstancias en las que ha sido escrito un poema ni por qué, pero si este ha sido trabajado correctamente, la gente lo entiende. Se sigue poniendo a la poesía en un sitio exclusivo, por lo que es muy difícil venderla. La gente la ve como algo inalcanzable.

Lo cual me recuerda una frase que leía esta mañana del director Luis Luque, que citaba a Bertold Brecht: «Si la gente quiere ver solo las cosas que puede entender, no tendría que ir al teatro: tendría que ir al baño». Se podría aplicar igualmente a la poesía.

Precisamente por los motivos que exponía antes, por otra parte, sí que se está vendiendo un tipo de poesía que se etiqueta como «cercana», que hace uso de un determinado tipo de lenguaje, al que podríamos denominar «de la calle». Pero no sé si esta poesía nace genuinamente de determinados poetas o si surge de una voluntad de simplificar lo poético como producto editorial. Hay una nueva ola de poesía ligera, igual que de novela ligera. La gente quiere cosas fáciles de digerir. Sí, hay, por lo tanto, poesía que se vende; pero es poesía que a mí me parece muy vacua. Estas ventas animan el sector editorial, desde luego, pero no sé si es el buen camino.

En este sentido, a veces me pregunto si estamos creando más iconos pop que poetas. Desde las redes sociales se crean iconos pop para vender, y eso en la música funciona, pero en la poesía no sé. Porque estas personas son muy jóvenes. Uno ha podido vivir mucho con 18 años, pero luego necesita tiempo para reposarlo. Los ídolos o iconos creo que los tiene que establecer la historia. Si dentro de 20 años se hace una revisión y se ve que, efectivamente, determinada persona supuso una ruptura y aportó cosas nuevas, perfecto. Pero creo que ensalzar a un niño prodigio antes de que tenga una poética propia es un gran error. Yo respeto que se haga, pero no sé si esos iconos van a permanecer.

2. El libro electrónico, ¿tiene algún efecto (positivo o negativo) sobre la publicación de poesía? ¿En qué medida crees que la afecta?

Lo desconozco. Supongo que la gente está leyendo en libro electrónico cosas más clásicas. Por poner un ejemplo, ahora que es el centenario de Octavio Paz, en lugar de comprar una antología, que puede ser algo cara, la gente opta por descargar unos poemas en formato electrónico. Pero he de decir que la mayoría de los poetas seguimos muy vinculados a lo analógico y necesitamos ver sobre el papel lo que producimos. En mi caso, quizás porque para mí leer poesía es un acto íntimo. Veo el libro como un objeto poético y necesito hacerlo mío: arrugarlo, marcarlo, mancharlo… etc. Y posiblemente, si nos desvinculáramos de esta forma de pensar, se vendería más poesía.

3. ¿Has tenido experiencia con correctores de textos? ¿Cómo ha sido?

No, la verdad. Siempre he sido yo la que ha revisado y corregido el texto final. He tenido la suerte incluso de poder añadir o cambiar cosas. Solamente una vez, por cuestiones de maquetación, hubo que cambiar la forma del texto. A mí eso me cuesta mucho, porque tengo siempre el texto muy pensado, incluso las sangrías, por ejemplo. Aunque si se tiene que hacer, por supuesto se hace. De todas formas, he de decir que los editores siempre me han dado muchísima libertad.

4. ¿Te han traducido alguna vez? ¿Te gustaría? ¿Cómo crees que debe ser la traducción de la poesía: más literal, más bien un proceso creativo en el que intentar traducir la simbología? ¿Dónde crees que reside la mayor dificultad? ¿Hay que ser poeta para traducir poesía?

Me han traducido solo un poema al portugués. Pero me encantaría que me tradujeran más, especialmente a dos idiomas que yo amo: el inglés y el italiano. Sé que sería muy difícil traducirme al inglés, porque uso muchas palabras que rescato de mi entorno, del mundo agrícola cordobés… Pero tengo algunos poemas que yo misma he escrito en castellano e inglés; se trata más bien de pequeños fragmentos en inglés que intercalo en medio de un poema en español. Me gusta mucho investigar el vocabulario en inglés; me parece un idioma muy rico y muy bello fonéticamente. Lo que yo llamo un idioma «manantial».

En poetas escandinavos o de lengua inglesa suele haber muy buenas traducciones, pero otras veces se destrozan. Por ejemplo, hay traducciones del mismo poema de Anna Ajmátova que no tienen ni de lejos la misma belleza. Yo prefiero quizás esos nuevos libros que hacen los traductores cuando captan la esencia de un poema y logran explicarlo, de alguna forma, en una nueva lengua, en lugar de las traducciones literales del sentido semántico. Pero no creo que haya que ser poeta para traducir a poetas; hay que tener sensibilidad, y conocer muy bien la lengua y la literatura del autor. Conocer también la coyuntura en que se han escrito esos poemas y la personalidad del autor. Casi hay que estar en la misma sala en la que se escribieron los poemas.

5. ¿Qué atención prestamos en España a poetas de otras lenguas? ¿Se traduce poco? ¿Por dónde crees que van las preferencias o qué hace que un editor decida apostar por un poeta u otro, ya que la capacidad comercial no parece poder aplicarse?

Se traduce muy poco y se traduce por el «nobelismo»: un poeta gana el Nobel e inmediatamente se le traduce. Y este arrastra a poetas de su país o de su entorno. Surgen modas. Fue lo que pasó con Wislawa Szymborska. A partir del momento en que recibió el Nobel, se comenzó a descubrir una corriente de autores polacos muy interesantes que siempre había estado ahí. Pero es que, además, tenemos un concepto muy occidental de todo. Hay muy pocas traducciones de poesía china, por ejemplo, y el mundo africano y el asiático están vírgenes. Hasta que no haya un premio o se produzca un incidente político, no conoceremos, por ejemplo, la poesía tailandesa.

6. Qué opinas de la micropoesía como género? ¿Es una moda? ¿Contribuyen a ella las redes sociales con su formato de escritura en pocos caracteres?

A mí me gusta la poesía: me da igual si es micro o macro. Lo que no me gustan son las modas. En la época en que vine a vivir Madrid todo el mundo leía micropoesía, y a mí eso me espanta, porque cuando me quieren meter algo por la fuerza lo rehúyo. Creo que está bien que las redes sociales sean un soplo de aire fresco, y en ellas se pueden leer ideas brillantes que incluso te animan a escribir. Pero de ahí a que eso sea un forma de hacer poesía… Yo creo que son pequeñas pinceladas que los escritores sueltan. Hacer micropoesía de verdad es muy difícil, y creo que hay que revisar muchísimo cada frase. Pero hacer twitería o facebookería solo para brillar o para tener más seguidores no me parece bien. Una cosa es que te salga una frase genial (que a todos nos salen de vez en cuándo) y ponerla en las redes; pero decir que eso es poesía no me parece justo. Creo que el arte lleva detrás una intención y hay que ser honesto con esa intención.

7. ¿Cuáles son los top ten de poetas que nadie lee pero todos dicen que leen?

Creo que se ha leído poco a Rubén Darío (que a mí no me gusta especialmente), y de Neruda se dice que se lee mucho, pero no estoy segura de si se ha leído tanto. Se habla mucho de la generación del 27, pero creo que también se ha leído poco, sobre todo a los poetas menos conocidos. Aparecen a menudo frases de Dámaso Alonso y Pedro Salinas en las redes sociales y dudo que se hayan leído sus poemas. Respecto a poetas posteriores, hubo un tiempo que se mencionaba mucho a Vicente Núñez o Pablo García Baena. Y Chantal Maillard sigue siendo un referente y una autora muy citada.

parteluz28. ¿Cuál sería tu sueño de publicación? ¿Cómo, dónde, en qué formato o con qué alcance te gustaría que se viera tu poesía en el futuro?

Soy muy barroca escribiendo, pero muy minimalista en las ediciones. Me gustan las portadas sencillas, de un solo color (a poder ser el rojo). La de El parteluz es la más bonita que tengo (hecha por Raúl Gómez). Pero, por otro lado, estoy un poco cansada del formato tradicional del libro y estoy abierta a cosas nuevas. Por ejemplo, estoy escribiendo cosas que me encantaría ver en libro electrónico o en un fanzine. Me encantaría colaborar con ilustradores o con otro poeta, y hacer poemas a dos bandas, cuadros, desplegables…

garrido_circuloCarmen Garrido Ortiz nació en Fernán Núñez (Córdoba) en 1978. Es licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla, y máster en Relaciones Internacionales y Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido galardonada con el Premio Nacional Miguel Hernández 2011 por su poemario Garum (finalista también del Premio Tiflos 2011), publicado por la madrileña editorial Devenir, y con el Premio de Poesía Andalucía Joven 2008 por La hijastra de Job (editorial Renacimiento).

Como periodista, ha trabajado en Diario Córdoba, ABC Córdoba, Revista de Letras (La Vanguardia), Culturamas o Viaje a Ítaca, donde es redactora en la actualidad. Mantiene el blog literario La Dama de Verde, finalista en Revista de Letras (La Vanguardia) como mejor Blog de Creación Literaria Nacional 2009.

Ha colaborado en numerosas antologías y en revistas como Prisma (Fundación Internacional Jorge Luis Borges) o La Manzana Poética, en cuyo número 37 aparece destacada como una de las 26 poetas jóvenes pertenecientes a la llamada «Generación 2001». Es una estudiosa de la poesía rusa de Anna Ajmátova, de la novela anglosajona y del mundo árabe. Ha vivido en Sevilla, París y Buenos Aires. En la actualidad, reside en Madrid.

Publicaciones poesía:

*Si haces click en el libro que te interese te llevamos de la mano a una librería on-line donde puedes encontrarlo.

Enlaces:

Filóloga románica, posgrado en Desarrollo de Proyectos Editoriales. Editora y correctora. Ha desarrollado su labor en campos tan diversos como la lexicografía, los textos científicos y médicos, o la literatura de ficción. Es especialista en Literatura Española del Siglo de Oro, ámbito en el que también ha trabajado como editora. Se adapta a todo.

2 Comentarios

  1. Genaro 2 años hace

    Buenas tardes,
    me gustaría contactar con Carmen Garrido Ortiz pero no encuentro ninguna dirección en las redes.
    Muchas gracias.

  2. Autor
    Laura Zorrilla 2 años hace

    Hola, Genaro. Puedes encontrar a Carmen Garrido en Twitter y en Facebook sin ningún problema. Pincha en el enlace para ir a su blog.

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